BUENOS AIRES.- El proyecto que busca compartir ganancias de las empresas con los trabajadores generó hoy nuevas discrepancias entre sindicalistas e industriales, al punto que la CGT se consideró que puede ser un logro "revolucionario" que se implementaría en 2012.

En tanto, los diputados de la Comisión de Legislación de Trabajo que preside el kirchnerista cegetista Héctor Recalde se aprestan esta semana a definir el cronograma de invitados para analizar la medida. El diputado y abogado de CGT Recalde estimó que el reparto entre los trabajadores de las ganancias empresarias se pondría en marcha recién en 2012, por lo cual afirmó que "no hay una especulación coyuntural" en el impulso de la medida.

En cambio, el presidente de la petrolera Shell, Juan José Aranguren, consideró que no es lo más conveniente para el país discutir el proyecto de participación de las ganancias empresarias entre los trabajadores en un contexto de "alto conflicto de tipo político" y planteó su inquietud de que el impulso de la medida sea en función de una oportunidad política de cara a las elecciones de 2011.

El jefe de la CGT, Hugo Moyano, consideró que si se logra la sanción del proyecto de ley que contempla el reparto entre los trabajadores del 10% de las ganancias empresarias será una tarea "revolucionaria" de la entidad sindical. Recalde anticipó ayer que la primera entidad invitada al Congreso a participar del debate de la iniciativa de su autoría será la Unión Industrial Argentina (UIA), conducida por Héctor Méndez, uno de los empresarios más críticos del proyecto, quien había aseverado que con este tipo de medidas el país se convertirá en Cuba.

Fuentes de la UIA aclararon que Méndez junto a otros empresarios asistirán el miércoles a la Comisión de Finanzas de Diputados, que conduce Alfonso Prat Gay, para plantear su posición respecto al proyecto de ley de Entidades Financieras y no para expresar su rechazo a la iniciativa de reparto de ganancias. "Por el proyecto de distribución de ganancias aún no se recibió formalmente la invitación de Diputados", señalaron.

Al respecto, Recalde estimó que la ronda de invitados arrancará en unos 15 o 20 días. Para el legislador, "este proyecto se puede implementar, si todos los vientos son a favor, en el 2012, después de las elecciones del 2011", destacó Recalde, quien recordó que en 1998 ya plantearon este tema. Además, expresó que no le preocupa el tiempo que demande la aprobación del proyecto en el Congreso y señaló: "No quiero hacer cirugía mayor sin anestesia, quiero hacer procesos graduales", remarcó.

Posibles cambios

Recalde manifestó su optimismo acerca de que el proyecto será aprobado en el Congreso aunque admitió que probablemente la iniciativa original sufrirá cambios. "Estoy convencido que si se aprueba el proyecto no se va a aprobar tal como está. Algunas modificaciones, aunque sea por omisión, seguro que va a haber", reconoció.

Por su parte, Aranguren opinó que se trata un tema muy importante, igual que el de la ley de Medios Audiovisuales, pero que discutido en un ambiente de alto conflicto de tipo político no es lo más conveniente para el país. "Creo que se debe hacer un análisis consciente, sesudo del tema, y obviamente el Congreso es el mejor lugar para lograr este cometido", añadió. Según el titular de Shell "proponer este tipo de cosas en el actual contexto de alta discusión, de alta polarización, donde es difícil lograr que el Congreso se una en la discusión, creo que es un poco ?el fulbito para la tribuna?, es decir entorpecer, enlodar a los efectos de postergar las discusiones que la sociedad argentina se merece".

"No le tengo miedo a nada que trate de alguna manera honrar lo que dice el texto constitucional", aunque acotó: "sí le tengo miedo a la oportunidad de que un momento de alto debate político, en un año en vista a las elecciones, esto se use de una manera política". (DyN)